NOH KABUKI 6. Temática

Colección Pájaro Profeta

Matsukaze (por Matsuno Sofu)

Teatro Noh

El teatro Noh se nutre de obras clásicas, la mayoría escritas por la familia de Kan’ami, su hijo Zeami, el hijo de éste, Motomasa, su yerno Zenchiku, Nobumitsu y algunos pocos más.

Colección Pájaro Profeta

Izutsu

Las historias se apoyan en un breve texto (yokyoku) cuya acción es lentamente escenificada, alargando el tiempo de un modo solemne e intercalando danzas. Pueden ser historias de un personaje de naturaleza luminosa u oscura, real o irreal, de destino edificante o sombrío, pero siempre basadas en antiguas leyendas japonesas o chinas con reminiscencias de antiguas guerras, desgracias desgarradoras o amores a las que incorporan fragmentos  poéticos clásicos procedentes de las principales recopilaciones y antologías del viejo Japón (Manyoshu y Kokinshu, principalmente) en versificación clásica 5/7/5 y en un lenguaje adecuado al personaje pero siempre selecto y elegante, poético y evocador.

A decir de Keene, “verdaderos milagros de sugestión” basados tanto en alusiones poéticas al pasado, que el espectador reconoce y relaciona, como en el uso del Kakekotoba o ‘palabra eje’ merced a la cual se generan juegos de ambigüedad, complementariedad y sugerencia así como otros recursos de la poesía clásica. “No es un actor que habla, es la palabra que representa”, decía Paul Claudel refiriéndose al teatro de marionetas (bunraku) en una afirmación que es también aplicable al Noh.

La acción, carente de diálogos o reducidos al mínimo, trascurre en lugares que toman un valor sagrado en la escena, naturaleza profunda (montañas, valles, playas), palacios, santuarios, templos, etc., escenarios que acogen y facilitan una mirada a un más allá de la muerte física, de ultratumba podríamos decir, vidas que continúan flotantes en un limbo, consecuencia de la vida vivida. En las más de doscientas obras del repertorio clásico, el actor principal –shite- adopta papeles que básicamente se han clasificado en cinco: ‘viejo’, ‘mujer’, ‘guerrero’, ‘loco’ y ‘demonio’.

La función clásica de Noh constaba de cinco dramas, unas ocho o diez horas de espectáculo. El primero de ellos, de tema religioso budista (waki noh), generalmente con toques sintoístas, el segundo de carácter épico (shuramono) sobre historias de samuráis habitualmente tomadas de los Cantares de Heike, el tercero es una historia de mujer joven (kazuramono), el cuarto de personajes de la vida real o miscelánea (genzaimono) y el quinto drama dedicado a historias de demonios (kiri noh). Alternando, representaciones Kyogen de carácter cómico. Actualmente se representan dos historias de Noh y una de Kyogen, con una duración conjunta del espectáculo de unas dos horas.

Colección Pájaro Profeta

Kyogen

Kyogen es la contrapartida humorística a la trascendencia y liturgia del Noh, su función es la de rebajar la tensión dramática del global de la representación. Desarrollando pequeñas obras cómicas en los intermedios, al modo de los entremeses del teatro clásico español, ha pervivido inundando la escena de humor asequible pero no por ello exento de arte y oficio. Generalmente no usan máscaras y si lo hacen utilizan otras, con tipología propia. Los actores (ai) de Kyogen tienen sus propios códigos, mirada viva e inteligente, expresión verbal extremadamente rica en inflexiones de voz, aguda y grave,  exhalante e inhalante casi en la misma sílaba. El ascenso y descenso de la nuez laríngea y los movimientos de aire logrados merced al juego articulado de carrillos y labios dan cuenta de una maestría nada desdeñable.

Teatro Kabuki

Colección Pájaro Profeta

Sugawara ryu kanagaki Soga

La temática del teatro Kabuki procede en parte del teatro Noh, especialmente la relacionada con hechos históricos de carácter épico, leyendas, etc. Son los llamados jidaimono y conservan del Noh algo de la espectacularidad de su vestuario y un cierto halo de trascendencia. Por el contrario, los sewamono relatan historias contemporáneas del momento entonces presente en las que es protagonista la burguesía urbana que emergía y sostenía este tipo de espectáculos: amores imposibles, conflictos sociales o económicos… La diferencia de clase se hacía presente en la discreción del vestuario que no podía rivalizar con el de la nobleza.

Muchas de las obras del Kabuki fueron adaptaciones de obras para bunraku (teatro de marionetas) cuyo apogeo le precedió en algunos años y que se privilegió de la atención del gran Chikamatsu Monzaemon (1653-1724), el llamado Shakespeare japonés cuya figura se sitúa entre las primeras del arte dramático mundial. Otras obras se escribieron especialmente para ser representadas en Kabuki.

Ciertas partes debían integrar inexcusablemente una obra Kabuki. Todo el mundo se esperaba la narración (monogatari), el viaje (michiyuki), la lucha de espadas (tachimawari), la escena muda (dammari), el soliloquio (tsurane) y por supuesto las más espectaculares tales como la inspección de la cabeza cortada (kubijikken), el asesinato (koroshi) y el suicidio ritual (seppuku o harakiri).

José Antonio Giménez Mas

Colección Pájaro Profeta

Kanadehon Chushingura

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